Reciclaje de Equipos Electrónicos

La problemática en el manejo de las baterías usadas

El proceso del reciclaje de baterías es uno complejo, el cual requiere hacerse bajo manos expertas en el tema debido a su peligrosidad y toxicidad. El peligro de estas reside en la exposición de los metales pesados que las componen, los cuales producen efectos nocivos para el ecosistema y la salud de los seres humanos. Metales como el zinc, cadmio, plomo y mercurio deben manejarse con cuidado e inquebrantable responsabilidad ambiental. Aunque peligroso, es indispensable para poder mantener un balance saludable entre producción y uso de estas.

Uno de los mayores retos que enfrentamos con el manejo de las baterías, es cuando son recicladas. Medir la eficacia del reciclaje únicamente de las baterías no es totalmente posible; debido a que los materiales que las componen varían, no solo entre lotes, sino también entre países.

Dado que  el proceso de reciclaje de  baterías conlleva varios pasos, los cuales se ejecutan en diferentes facilidades, es difícil medir con precisión. La mezcla producida en las baterías vendidas y el estado de descarga de las baterías recogidas no siempre es estable.  Además, muchos integran el reciclaje de baterías con el de otras corrientes de alimentación de desechos. Por lo tanto, es difícil separar los resultados del proceso de reciclaje de componentes individuales de baterías, del reciclaje de las otras corrientes de entrada.

Por otra parte, las baterías de los vehículos eléctricos encabezan la lista como uno de los mayores retos de la industria del reciclaje. La lentitud de la carga, el costo y el peso son factores que dificultan el poder procesar este tipo de baterías; en adición a la problemática de los materiales que las componen, los cuales son difíciles de encontrar ya que los mismos escasean tanto como el petróleo. A pesar de los problemas antes mencionados, la mayor preocupación recae en sus residuos, los cuales son muy contaminantes.

Otro proceso de reciclaje igual o más costoso que el de las baterías de vehículos eléctricos, es el tratamiento de las baterías de litio. El desafío es poder recuperar sus componentes, ya que apenas es posible recuperar el 50% de estos para utilizarlo como materia prima secundaria. En el mejor de los casos es posible recuperar hasta un 80%, pero con altos niveles de emisión de CO2 en el proceso.

Como estrategia para ayudar a disminuir la contaminación de las baterías portátiles de Ni-Cd. Estas están siendo sustituidas con mayor frecuencia por las de Ni-MH y Litio. Esta es una de las acciones que al momento se están tomando para baterías difíciles de reciclar, con metales de alta toxicidad, como es el caso del cadmio en pilas portátiles de Ni-Cd.

A pesar de que hay muchos retos al momento de reciclar baterías, esto no debe ser razón para dejar de hacerlo. Al contrario, con mayor esmero se debe apoyar el proceso. Clasifique las baterías según sus componentes químicos, para respaldar el desarrollo e innovación de los procesos de reciclaje, que hasta el momento han evidenciado efectividad. Es cuestión de tiempo para ver cambios e innovaciones más trascendentales en la industria del reciclaje de las baterías.  Mientras tanto, no deseche sus baterías en la basura, busque centros de depósito especializados en reciclaje.

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